Se trata de dos fotografías impresas sobre lona, del plató vacío donde se ha realizado el proyecto "Un abismo de lo cotidiano", y por otro el mismo plató con varios autorretratos en diferentes momentos del trabajo. De esta manera se evidencia el espectáculo de manera rotunda, y se cierra el proyecto. En esta pieza el referente es directamente el espectáculo. Ya no representa, se muestra. Solo hace referencia a sí mismo, al proceso mismo de mostrar y a su estructura interna.
Es una obra algo tautológica puesto que habla de sí misma y no tiene mayor interés en buscar lo sublime del arte. Las dos piezas están impresas sobre lona y con un tamaño amplio 110x90cm, y se coloca sobre la pared en zig-zag lo que recuerda vagamente a una cortina o telón haciendo que se convierta más en objeto que en mera imagen.